
Ignacio J. March Mifsut
Biólogo de campo y explorador
Sobre mis diarios de viaje y notas de campo

Sobre mis diarios de viaje y notas de campo
He querido compartir mis diarios con el propósito de que las nuevas generaciones de biólogos y naturalistas se motiven para recuperar el hábito de mantener diarios y notas de campo, algo que desafortunadamente se está perdiendo con el tiempo.
Generalidades
El registro de experiencias y reflexiones al observar el mundo natural puede realizarse en diarios o notas de campo, en los que se documenta de manera sistemática y cronológica las observaciones del naturalista. Estos diarios se convierten en testimonios de la conexión que buscamos quienes admiramos el mundo natural.
Un diario de campo puede enfocarse a registrar las actividades y aprendizajes sobre la naturaleza y las culturas humanas que conocemos en las excursiones y viajes que vayamos realizando a través de nuestra vida; también puede enfocarse a un sitio que continuamente observamos o visitamos, y que puede ser desde el jardín de nuestro patio trasero hasta la montaña por la que constantemente caminamos, En los diarios de campo se puede documentar tanto la evolución de nuestras actitudes, emociones y reflexiones al estar en contacto con la naturaleza, como la evolución de los eventos y características de un ecosistema o un paisaje natural. Los diarios de campo son también crónicas de viaje en los que documentamos nuestras vivencias y pensamientos, por lo que también constituyen memorias escritas que podemos volver a disfrutar años después de haber tenido estas experiencias por primera vez.
Entre las cosas que pueden anotarse en un diario de campo están las siguientes:
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Registro de presencia de especies en un lugar visitado.
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Descripción de paisajes, topografía y fisiografía.
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Condiciones climáticas acaecidas en cada día de un viaje.
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Descripción y bocetos de perfiles de vegetación a través de un recorrido y sus cambios altitudinales.
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Descripción de comportamientos animales observados.
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Registro de eventos ecológicos (agregaciones de animales para la reproducción, inundaciones, incendios naturales, etc.).
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Relación de hojas y plantas herborizadas, vestigios y restos colectados, rocas, fósiles y minerales.
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Reflexiones, deducciones e hipótesis sobre aspectos ecológicos o ambientales.
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Sensación y percepción de la historia del sitio; inferencias de escenarios pasados interpretando la configuración actual de los hábitats y el paisaje.
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Costumbres de la gente local.
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Descripciones e historia de vestigios arqueológicos.


Sobre mis diarios de viaje y notas de campo
Por lo general para un diario de campo se utiliza una libreta de pasta dura con páginas blancas, rayadas o cuadriculadas, y con una encuadernación sólida que evite que las hojas se desprendan por el uso; sin embargo, cualquier otro tipo de libreta puede también utilizarse. El tamaño de estas libretas es de aproximadamente 12 x 18 cm, que es un formato práctico para llevar al campo.
Hay quienes, como yo, prefieren tomar las notas de campo en una libreta de manera temporal para después pasarlas en limpio en otra libreta definitiva y añadiendo información complementaria, mapas e ilustraciones. Una ventaja de esta estrategia es evitar consumir demasiado tiempo en campo haciendo notas y con ello sacrificando el valioso tiempo de estar en el terreno observando y estudiando de manera directa a la naturaleza.
En el diario de campo de un naturalista las ilustraciones son tan importantes como los textos manuscritos. Son un complemento a los textos que pueden ahorrar largas y tediosas descripciones (una imagen dice más que mil palabras), pero también darle al diario o notas un toque de arte. Las ilustraciones pueden ser realizadas utilizando diversas técnicas incluyendo el dibujo a lápiz, tinta china o sepia, acuarela, lápices de colores, o combinaciones de estas, y pueden hacerse en gabinete basado en bocetos que se hayan tomado en el campo o también observando fotografías tomadas en el campo.
Las ilustraciones pueden incluir croquis y mapas de localización, imágenes de ambientes y sitios, así como especímenes de flora o fauna, huellas, rastros y vestigios de animales. También pueden enfocarse a registrar artefactos o instrumentos elaborados por personas locales, edificios de importancia arqueológica, etc. Para el biólogo de campo, la ilustración de las técnicas o métodos de estudio sobre el terreno puede ser muy útil.
Los dibujos o ilustraciones adquieren un mayor valor cuando se hacen anotaciones sobre sus dimensiones, incluyendo mediciones y medidas, así como la descripción de características distintivas. Si se colectan especímenes (Ej. semillas, conchas, minerales, etc.), las ilustraciones pueden realizarse posteriormente con el tiempo necesario.
Algunos naturalistas utilizan guías de colores y anotan los códigos de los colores que observan en el espécimen original ya que en muchos casos los ejemplares pierden sus tonos y colores poco después de haber sido colectados. Este método fue utilizado por el famoso naturalista austriaco Ferdinand Bauer (1760-1826), quien usó un sistema de códigos numéricos para registrar los colores y tonos de cangrejos vivos pues después de colectados sufren de una decoloración. Posteriormente, con base a estos códigos, Bauer podía aplicar en sus acuarelas los colores y tonos originales.
Algunos naturalistas aplican pinturas o tintes directamente sobre los especímenes colectados (Ej. hojas, peces, etc.), para hacer impresiones directamente sobre el papel de la libreta de campo o de hojas de papel para tal propósito.
Las ilustraciones en tinta china se inician usualmente sobre un boceto a lápiz que después es borrado, este boceto puede haber sido elaborado directamente en el campo al hacer las observaciones o bien generado a partir de una fotografía propia o tomada de algún libro o revista. Es aconsejable que la ilustración muestre algo más que tan solo las características morfológicas de la especie; por ejemplo, una postura o comportamiento típico del animal.
Utilizando plumillas o estilógrafos de puntos finos (0.3 - 0.015) se va elaborando la ilustración con líneas y puntos que paulatinamente van representando sombras y texturas. Al dibujar animales es de la mayor importancia dar una luz o brillo en los ojos pues la mirada “viva” del animal es fundamental para un buen dibujo.
Esta técnica lleva bastante tiempo, pero tiene la ventaja de que es menos probable cometer errores y si ocurren se pueden corregir con más líneas y puntos. El dibujo a tinta china y el uso de acuarelas puede combinarse para elaborar ilustraciones a colores de gran calidad.
Existen muchas publicaciones sobre las distintas técnicas para elaborar un diario de campo y al final de esta nota se incluyen las referencias de algunas de estas.


Sobre mis diarios
Al inicio de comenzar a estudiar Oceanología y luego Biología, no tenía ni idea de lo importante que es llevar un diario de campo que te permita tener una memoria de las actividades que realizas y de los datos que recabas.
Cuando estudié Oceanología en la Escuela Superior de Ciencias Marinas de Ensenada, Baja California, realicé una práctica de campo de Paleontología en las Terrazas Marinas de la Cañada “La Estufa” (Libreta “cero”, Pp. 88-102). Pero fue hasta 1979 que inicié la carrera de Biología en la Universidad Metropolitana de Iztapalapa en la Ciudad de México en donde me enseñaron a llevar un diario de campo. A partir de ello, fui entendiendo que, para el biólogo y el naturalista, un diario de viaje es mucho más que una simple bitácora, es un hábito que te permite compartir lo que observaste y aprendiste, y que te da la posibilidad de poder recordar tus vivencias y experiencias en lugares que quizás no vuelvas a visitar jamás.
Mis primeras notas de campo son de una calidad muy pobre y también muy poco atractivas. Fui aprendiendo que es mucho mejor tomar notas “en sucio” para poder después hacer un diario “en limpio”, hecho sin prisas y con dedicación, e ilustrándolo con mapas y dibujos. Además, al pasar en limpio tu diario, esta modalidad te permite recabar información adicional que es complementaria. Si uno revisa la literatura sobre los diarios de viaje y notas de campo, encontrará que hay muy diversos estilos y técnicas.
Poco a poco fui adquiriendo un estilo propio para mis diarios de viaje; entre las crónicas que fui escribiendo, inserté “notas zoológicas o naturalistas” sobre especies que me resultaron interesantes por su ecología, sus aspectos evolutivos o que simplemente quise ilustrar.
Actualmente, mis diarios y notas incluyen, sin contar los mapas, más 1200 ilustraciones.
Debo reconocer que la revisión de los diarios de grandes naturalistas y viajeros como Humboldt, Darwin y Bates entre muchos otros, han sido de gran inspiración para ir mejorando mis propios diarios. El objetivo de mejorar la información de mis crónicas, me obligó a leer cientos de artículos y libros, y eso fue un beneficio directo para mi desarrollo personal.
Siempre lamentaré no haber escrito diarios sobre numerosos viajes en Canadá, EUA, Guatemala, Belice y Panamá; por no haberlo hecho, mis memorias sobre estos viajes se ido desvaneciendo con el tiempo, una pérdida que pudo haber sido evitada.
De verdad espero que mis diarios puedan motivar a las nuevas generaciones para recuperar este hábito que ha resultado tan satisfactorio para mí.


Referencias
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